CGT: SE DEBEN RESOLVER LOS PROBLEMAS PENSANDO EN EL BIENESTAR DE TODOS

Mientras el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores ha caído en el primer trimestre el 3 %, las tarifas de energía eléctrica y de consumo de gas han aumentado entre el 400 y el 1500 % en los últimos dos años. El salario de un trabajador exige más del 20 % del mismo para abonar solamente estos rubros marcados. En tanto, las concesionarias de energía han establecido un plan sistemático para lograr “objetivos” y nunca un plan global para mejor provisión de energía a un precio razonable. Los Entes Reguladores, han dejado de ser precisamente quienes regulen a favor de la población para serlo a favor de quienes prestan el servicio. Y a ello se suman funcionarios que de un lado del mostrador redactan y firman los decretos y del otro lado los ejecutan. Discuten consigo mismo. Este es el panorama desolador con el que se encuentra el ciudadano argentino ante los tarifazos de los últimos tiempos. A ello se suman la inflación, el aumento de trasporte público, el de peajes, y el “sano consejo” que el salario debe tener techo para no ser artífice de una mayor inflación.

El Gobierno nacional se desentiende de la política pública, que debería contemplar el bienestar general, para ir en busca de objetivos sectoriales y de corto plazo. Entonces, en lo que uno ya no sabe si calificar de grosera desaprensión o de imbecilidad política, se vuelve a descargar sobre la población otro brutal tarifazo generalizado, que incluso alarma a miembros de la coalición gobernante.

Todo ello evidencia un des-precio, en el sentido literal de bajar el valor de, hacia los pobres, que se agrava con las argumentaciones oficiales para “justificar” la medida y sus invocaciones a que ahorremos energía.. No alcanza con simples “consejos presidenciales del ahorro domestico”. Suena a burla y, nuevamente, des-precio.

Es a toda luz evidente la trampa que algunos “golden boys” y otros, titulados CEOs brillantes, nos quieren tender, haciéndonos creer que la buena sociedad se construye con el éxito individual de unos pocos. Si el derrame se produce, aprovecharan de lo que vuelque. El problema es que el borde del vaso es inalcanzable. E insaciable

En realidad, seamos sinceros, nos están diciendo otra cosa. Nos están acostumbrando a la idea de haber nacido en el lugar inadecuado rodeado de circunstancias que no nos ayudan, porque nuestro padre no fue lo exitoso que debería haber sido, porque el colegio de nuestra barriada dejó de ser escuela para convertirse en comedero, o simplemente, porque la naturaleza no nos dotó de algunas habilidades. Nos quieren hacer creer que la cuna de donde venimos define la vida. Y no. Lo que define, en definitiva, es que intereses defendemos. Eso, entonces, sí nos pone en la vereda correcta. Por lo tanto creemos que la solución se basa en la justicia social, en la comunidad organizada y en la movilidad social hacia mejores condiciones de vida.

Es por ello que:

Exigimos que el Gobierno Nacional imponga a los proveedores de energía y a los entes reguladores una política de inversiones que no recaiga sobre los sectores más vulnerables de la clase trabajadora y, claramente tampoco, sobre las industrias nacionales y pequeños y medianos comerciantes que se ven impedidos de seguir produciendo en estas condiciones de costo de la energía.

Solicitamos al Gobierno de la Provincia de Santa Fe que acompañe a los proyectos que se presentan en las Cámaras Legislativas buscando contener y revisar el actual cuadro de montos tarifarios e impositivos.

Pedimos a las autoridades locales que coordinen, junto a la Cooperativa Eléctrica local, un esquema que permita afrontar a la población la actual problemática tarifaria sin que ello signifique un desfinanciamiento de la proveedora local y que permita al ciudadano venadense hacer frente a su gasto en energía. Los últimos eslabones de esta cadena han quedado rehenes de decisiones que los exceden