Preparan medidas con la idea de "no tirar la toalla"

La Casa Rosada fue escenario de otra febril jornada medio de la convulsión de los mercados: se espera que en las próximas horas Mauricio Macri anuncie una batería de medidas para aliviar la actividad de las pymes y los bolsillos de la clase media, bastión del electorado PRO que el último domingo en gran medida le dio la espalda al oficialismo.

Macri arribó a Casa Rosada cerca de las 11 porque bien temprano tuvo actividad en la Residencia de Olivos: se reunió con Elisa Carió, también cofundadora de Cambiemos y quien el último domingo en medio de un panorama derrotista, se cortó sola al subir al escenario de Costa Salguero y trató de arengar a los asistentes en Costa Salguero. Luego, a través de su cuenta de Twitter, anunció que le pidió al jefe de Estado tomar "medidas legislativas en materia de impuesto a las Ganancias, moratorias impositivas y suspensión de ejecuciones".

Macri en Casa Rosada recibió al equipo económico: el titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, al titular de Hacienda, Nicolás Dujovne, al de Producción y Trabajo, Dante Sica, y al titular de Anses, Emilio Basavilbaso. Luego algunos de estos funcionarios, a los que se sumó Rogelio Frigerio (Interior), almorzaron con el jefe de Gabinete, Marcos Peña para ultimar las medidas económicas para contener el descontento y atenuar los efectos de las nuevas devaluaciones del peso.

Luego de las declaraciones presidenciales del lunes por la tarde, en las que acusó al kirchnerismo por la nueva intranquilidad del mercado y acentuó su discurso polarizador, hubo una cena en Olivos de la mesa chica del PRO -estuvieron la gobernadora María Eugenia Vidal, Frigerio y otros históricos dirigentes del oficialismo- en la que le recomendaron "bajar un cambio" en el tono y proponer medidas de aliento al consumo y a la actividad.

"La idea es no 'tirar la toalla' por los resultados del domingo. Hay que seguir gestionando", comentó un vocero gubernamental que, incluso, mencionó la peregrina idea del "más 3 menos 3" que buscaría lograrse con una mejor campaña para que Macri subiera 3 puntos y Alberto Fernández bajara esa misma cantidad de puntos y que de esa forma hubiera un escenario de balotaje, lo que hoy en verdad, constituye un escenario milagroso.

Diario Popular