Leo Calaianov: “En los momentos difíciles es cuando más cerca hay que estar”

El Concejal remarcó el compromiso de los voluntarios venadenses, que cumplieron más de 100 días de trabajo solidario en el marco de la actual pandemia.

Desde marzo, son muchos los que participan en distintas iniciativas, colaborando para dar respuestas frente a la situación que viven diversas familias. Una de estas propuestas es la preparación y entrega de viandas en el Centro de Desarrollo Comunitario “Mimarte”, en coordinación con la campaña “Venado Ayuda”.

“Muchas personas se ven afectadas por los problemas que trajo la pandemia, y sus necesidades no pueden esperar. Es esperanzador ver que este grupo lo entendió desde el primer momento y decidió involucrarse”, expresó Calaianov.

Desde hace cuatro meses, los fines de semana de los voluntarios son distintos. Todos los sábados, las puertas del “Mimarte” se abren a las ocho de la mañana y se inaugura una jornada solidaria en donde todos asumen un rol. De inmediato se empieza cocinar y a organizar el reparto de las viandas. De estas, una parte se entrega allí, mientras que otras son enviadas a distintos barrios de la ciudad.

El “Mimarte”, un espacio con historia

La institución, ubicada en calle Brett 491 en el barrio Iturbide, lleva más de 18 años funcionando como merendero. En agosto de 2013 obtuvo su personería jurídica y, con el tiempo, se convirtió en escenario de muchas actividades solidarias que involucran a niños, jóvenes y adultos. Cuenta con un ropero comunitario, un sector de huerta y una gran cantidad de libros y juegos, creando un ambiente de contención y aprendizaje.

Calaianov, miembro de la comisión desde hace más de 8 años y actual presidente, explicó: “el Mimarte se ha convertido en un espacio de referencia para el barrio, por eso es muy importante que desarrollemos ahí esta actividad voluntaria. Es clave mantener activos los centros comunitarios y fortalecerlos, porque han demostrado que su rol es central, más aún en tiempos complejos”.

Frente a la crisis también surgen experiencias que, como esta, priorizan los derechos básicos y generan acciones de sostenimiento colectivo, fortaleciendo la participación de la ciudadanía y el trabajo en red.

“Está claro que nadie se salva solo. Por eso aplaudo a los voluntarios que, tras cien días, están a disposición como en el primero. Nos une la convicción de que en los momentos difíciles es cuando más cerca hay que estar”, concluyó el edil.