ALERTA POR LA APARICIÓN DE DOS CASOS DE TRIQUINOSIS

A raíz de dos casos de triquinosis que se presentó en la provincia de Santa Fe, puso en alerta a las autoridades locales. La responsable de la Agencia de Seguridad y Promoción Alimentaria (ASPA), Ileana Martínez, informo que están haciendo recomendaciones desde la crianza hasta la elaboración y comercialización de los productos de origen porcino.

Seguidamente, comentó que los casos que se dieron fueron en las localidades de Casilda y Pérez (cerca de Rosario), y que en estos momentos se encuentran en etapa de investigación.

“Desde el Municipio queremos alertar a la población, a través de campañas de sensibilización y exhaustivos controles en lo que es la fabricación de embutidos y en carnicerías”, manifestó Martínez, e indicó que en el caso de emprendimientos particulares, en donde aparecen los productos en una carnicería o comercio, van a estar exigiendo que los mismos tenga la rotulación de acuerdo a la normativa vigente, “y eso nos da la seguridad de que ese establecimiento está controlado, con su número de habilitación municipal; o del Registro Nacional o Provincial, o por Senasa”, añadió la encargada de la ASPA.


Síntomas

Martínez hizo mención a los casos que fueron reportados hace unos días atrás, y agregó que “en estos momentos está en etapa de investigación, las dos personas infectadas consumieron chorizos frescos que fueron comprados en una carnicería”.

Cuando se presenta un posible caso, lo que se hace es recurrir al predio, remitir los animales a faena controlada, ya que la enfermedad sólo se diagnostica por análisis y no a simple vista”, enfatizó.

Los síntomas que se presentan en humanos tienen las características de un estado gripal, y es difícil llegar al diagnóstico en un principio porque pueden presentar fiebre, dolores musculares, edema de párpados, fotofobia, y en algunos casos diarrea.

Los síntomas pueden aparecer entre 5 a 60 días de la ingesta, en el caso de Casilda se dio a mediados de abril. Esa demora dificultó obtener la muestra.


Detección y control

Por su parte, el representante del Senasa Venado Tuerto, Marcelo Astigarraga, explicó que la triquinosis es una zoonosis común al hombre y a los animales, y la especie que más preocupa es el cerdo.

Asimismo, comentó cómo funciona la entidad sanitaria: “Se lleva un registro de todos los productores que crían porcinos, y se les realizan las buenas prácticas de manejo y bioseguridad. Además, el envío de faenas debe ser a frigoríficos habilitados por nuestra entidad que son los que cumple con la reglamentación de efectuar los análisis correspondientes”, amplió.

Posteriormente, Astigarraga advirtió que para controlar el parásito en particular se debe haber un control de roedores en el predio, a través del desmalezado; y evitar el consumo de materias primas que pueden ser vectores del parásito, “o sea no alimentar a los cerdos con carnes crudas o evitar el canibalismo, que sería el consumo entre sí de animales muertos”, completó

“En el caso de faena casera, familiar, debe someterse el animal al análisis de triquinosis a través de un laboratorio bromatológico, que el más cerca se encuentra en Villa Cañás, o se pueden enviar las muestras a la Facultad de Casilda. El resultado tiene una demora de 48 horas, y de acuerdo a éste, se habilita que ese producto sea apto para consumo o no”, apuntó.


Medidas de prevención

Por último, la representante de la Assal, Juliana Ortiz, informó cuál es el rol del consumidor al momento de ingerir chacinados, especialmente crudos como salamines, pancetas o jamón crudo.

“Deben ser comprados en comercios habilitados, los productos deben estar rotulados con el lugar de elaboración y el número de habilitación, en caso de comprar mercancía de dudosa procedencia, el consumidor debe dirigirse a la oficina de Bromatología de su localidad para que se efectúe la supervisión correspondiente, ya que el producto infectado no cambia ninguna característica organoléptica”, advirtió.

Es caso de comprar la carne de cerdo, la misma debe estar bien cocida, porque la larva a más de 75 grados muere, y el riesgo de adquirir la enfermedad es menor.

“Las carnes bien cocidas no producen brote sino los chacinados que se someten a salazón y no a calor”, puntualizó Ortiz.