“LOS REFUGIOS CREAN LA IDEA QUE ES FACTIBLE EL ABANDONO DEL ANIMAL”

La propuesta presentada ayer en el Concejo para abrir un Refugio Canino en un predio adquirido por el Municipio, mereció severas observaciones de parte de Inés Carusillo, profesional a cargo del Dispensario Canino, quien analizando experiencias “en todo el país y el mundo” afirmó que “los refugios no son la solución a la problemática de los perros callejeros, se podría contar con un refugio temporario como una alternativa de permanencia si se tienen en cuenta otros tipos de políticas públicas y acciones”.

“Está estudiado que generan el efecto opuesto, porque el vecino adopta la idea que es factible el abandono. Se habla de `disminuir el abandono irresponsable´, una frase que me hace ruido. No existe el abandono responsable, es contradictorio. Lo que tenemos que hacer es trabajar en la concientización de cada vecino en la tenencia de animales, y la tenencia es una sola, tener bien (al animal) y para toda la vida”
Carusillo mencionó que “la calle no es el lugar para los perros; el callejerito no debe ser naturalizado como parte del paisaje urbano, es la imagen del fracaso vincular entre el hombre y el animal, y un riesgo sanitario para todos, además de ser un riesgo para la vida del mismo animal que permanece en la vía pública”.

Insistiendo en su enfoque, avalado por su trayectoria profesional y de gestión, manifestó que “por una mala acción sobre los refugios, estos lugares se convierten en aquello que estás combatiendo. Creás lugares donde la gente abandona deliberadamente animales a su suerte, para que alguien se haga cargo entre 30 o 40 animales que hay en un jaulón”.

Más adelante, hizo referencia al Refugio Canino existente en la ciudad: “Cuando se inauguró este espacio creo que la idea era que alguna vez se cerrara. Sería el sueño y el ideal. Hablaría de una comunidad que no ejerce de manera irresponsable la tenencia de un animal. Además, nadie se sienta a pensar en los costos de mantenimiento y manejo de un establecimiento donde hay 300 animales vivos, a los que hay que alimentar, cuidar, mantener y tratar de dar en adopción”.

“Hay ciertas propuestas que no sabemos a qué objetivo real quieren arribar. Juntar los perros que ves en la calle, no es la solución a un problema”, aseveró.